Los Apestados (Pag.04)

Una mañana espléndida en Algemesí. Los primeros destellos dorados de la mañana convierten cada rincón en un lujoso espectáculo, la sombra de las pequeñas colinas apostadas a su alrededor crean un efecto de profundidad que invaden los ojos y calman las tempestades del alma.

Cual hormigas veraniegas, arrecian los músculos sus habitantes con natural diligencia, recorren jirones y avenidas guiados por la fuerza inconmensurable que les inspira la pujanza de un pueblo que los hermana y los enfrenta.

Més en Van Scribenz.